Se trata de un material de embalaje con las mismas prestaciones que el plástico pero fabricado a partir de madera de bosques sostenibles. La empresa finlandesa Sulapac lo promueve como el material más ecológico del mundo, ya que está fabricado con madera certificada FSC y ligantes naturales.

El de los productos ecológicos es el segmento que mayor crecimiento experimenta dentro del mercado mundial de los envases. Aún así, en 2017 apenas suponía una cuarta parte del sector, valorado en 800 mil millones de euros. Las nuevas regulaciones dentro de la Unión Europea, que ponen fecha de caducidad a los plásticos de un solo uso, alientan la innovación y el lanzamiento de alternativas ecofriendly.

Fabricado a partir de madera de bosques certificados FSC y ligantes naturales, Sulapac se posiciona como la primera alternativa a la sustitución del plástico basado en el petróleo en los envases. Ofrece todas las funcionalidades de los envases de plástico, pero sin los problemas de residuos de estos ya que es 100% biodegradable. Al carecer de microplásticos y tener unas excelentes propiedades de barrera contra el agua, el aceite y el oxígeno, es un material especialmente idóneo para la industria alimentaria y de cosméticos.

Con Sulapac también pueden fabricarse pajitas que no dañarían el medio ambiente –y en el caso de los océanos, no afectaría al crecimiento del plancton– ya que los microorganismos pueden digerirlas y transformarlas en dióxido de carbono (CO2), oxígeno y biomasa.

Fuente: Arquitectura y Diseño