Pellets o briquetas

Las alternativas a los combustibles fósiles tradicionales para calentar el hogar en invierno son cada vez más populares en toda Europa, también en España, en donde las ayudas para instalar sistemas de calefacción y energía con combustibles como los pellets son muy habituales. Los gobiernos quieren potenciar el uso de combustibles ecológicos y renovables, y de la biomasa se pueden obtener varios tipos interesantes pero, ¿cuál es el mejor? Pellets, briquetas, huesos de aceituna, astillas, madera…

La importancia de la densidad y de la humedad

Cuando hablamos de combustibles para calderas y estufas debemos tener en cuenta varios factores que determinan la eficiencia del producto. Estas características son mejores en combustibles premium como los pellets de Bioforestal, por ello siempre recomendamos adquirir un producto de calidad, lo que también te ayudará a alargar la vida útil de tu estufa.

Pero las alternativas son muchas y variadas: desde la propia madera en forma de leña hasta los pellets. En primer lugar, la leña, el serrín, las astillas o los huesos de aceituna son combustibles procedentes de la biomasa con unas desventajas evidentes con respecto a los pellets o briquetas. La leña, astillas y huesos de aceituna tienen mucha menos densidad, además de un porcentaje alto de humedad, lo que conlleva a un producto menos eficiente en poder calorífico y la necesidad de comprar más cantidad y gastar más dinero.

Por ello, si la pregunta es: ¿pellets o leña? y ¿briquetas o leña?, la respuesta es muy evidente. La densidad y el porcentaje de humedad es la clave (Bioforestal tiene de media un 4,9% de humedad), y en ese sentido los pellets ganan por goleada pero, ¿cuál de las dos opciones es la ideal?

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¿Pellets o briquetas? Las ventajas de los pellets

Alta densidad, elevado poder calorífico, baja humedad, bajo contenido en cenizas, etc. Ambos combustibles se parecen en prestaciones, pero no así en características físicas y aquí es donde encontramos las ventajas del pellet. Unas ventajas que por otra parte nos permitirán ahorrar dinero. Las briquetas de madera son notablemente más grandes que los pellets, algo que finalmente acaba siendo una desventaja en el uso doméstico, especialmente a la hora de almacenar el producto.

A las briquetas a menudo se las conoce como pellets grandes, pero estas presentan dos claras desventajas respecto a los pellets de madera que todos conocemos: nos referimos a la facilidad de uso y la optimización de su combustión. Los pellets de madera, al ser mucho más pequeños y venderse en sacos de 15 kg por norma general, son más fáciles de usar y transportar en el ámbito doméstico. Pero más importante aún es el uso que hacen las estufas y calderas de estos combustibles. Las briquetas pueden usarse en chimeneas y estufas de leña, pero lamentablemente este uso es menos personalizable que los pellets, además de tratarse de equipos menos eficientes.

Una caldera o estufa de pellets se aprovecha del pequeño tamaño de este combustible para llenar su depósito y consumirlo de forma progresiva según lo va necesitando. Es decir, una estufa de pellets consume de forma autónoma y eficiente los pellets, añadiendo más cantidad sólo si lo necesita para mantener la temperatura indicada. La caldera y estufa de pellets se autoalimenta y no quema todo el combustible a la vez sin sentido, por lo que nunca malgasta material. Una caldera de pellets también puede programarse, pudiendo encenderse y apagarse a ciertas horas funcionando automáticamente si el depósito está lleno.

Sin embargo, las chimeneas de briquetas o las briquetas para estufas funcionan como la madera o leña, quemando todo el material sin poder regularse, malgastando en muchos casos el combustible de forma innecesaria y dependiendo su funcionamiento en todo momento del usuario. Por ello, si bien el poder calorífico de las briquetas puede compararse al de los pellets, lo cierto es que salen perdiendo en comodidad de uso y ahorro.