A diferencia de otros combustibles a partir de biomasa, el uso de pellets nos facilita mucho las cosas. Tendremos menos inconvenientes para su almacenaje y, en términos de eficiencia calorífica, también destacan frente a otros productos como la leña; por lo que son más baratos si tenemos en cuenta su rendimiento. Son cada vez más los que deciden comprar pellets online debido a los puntos positivos que proporciona de cara a la calefacción durante los meses más fríos del año. A pesar de sus beneficios y facilidad de uso, no debemos pasar por alto la limpieza de la estufa de pellets. El mantenimiento de ésta no requiere de complejos pasos, sino que bastan un par de minutos para llevar a cabo la limpieza diaria.

Cómo realizar la limpieza de la estufa de pellets

El mantenimiento de una estufa de pellet puede dividirse en dos categorías. Una limpieza que realizaremos cada día, especialmente en la época del año en que la chimenea está en funcionamiento la mayor parte del día. Este proceso requiere de sencillos pasos que no supondrán mayor complicación. Por otra parte, deberemos planificar una limpieza anual y a fondo de la estufa de pellets. Generalmente este mantenimiento de la caldera de pellets o las estufas la realiza un técnico. 

Limpiar la estufa de pellets no requiere de un alto conocimiento en el funcionamiento y partes que la componen. Necesitarás de algunos productos concretos para no dañar la caldera, como por ejemplo detergente no abrasivo. Otros elementos que deberás considerar para mantener limpia la estufa de pellets son un aspirador, guantes, un cepillo pequeño y un trapo

bioforestal
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Veamos punto a punto el proceso que debes realizar para la limpieza de la caldera y su posterior correcto funcionamiento. 

  • Asegúrate de que la estufa de pellets está completamente fría y desenchufada. Antes de comenzar con la limpieza ponte mascarilla y guantes. 
  • Si utilizas la estufa de pellets a diario, deberás retirar el brasero y con ello los residuos de ceniza. Utiliza un aspirador para facilitar la tarea. Emplea un cepillo para limpiar las zonas más inaccesibles. 
  • Utiliza también el aspirador para repasar aquellas zonas menos visibles como las paredes internas de la estufa o las juntas del cristal y la puerta. 
  • Recuerda emplear un trapo húmedo con productos de limpieza no abrasivos para aquellas zonas en las que el aspirador no consiga retirar los restos sobrantes. 
  • Cada tres días, más o menos, deberás quitar el cenicero. Éste se encuentra debajo del quemador. Si quieres realizar una limpieza más a fondo, utiliza el aspirador para limpiar la zona en la que se encontraba el cenicero. 
  • Por último no te olvides realizar también una limpieza del vidrio de la puerta. Bastará con un paño húmedo y el correspondiente producto de limpieza no abrasivo.