El pellet y los bosques sostenibles

Todos los pellets de madera de Bioforestal están fabricados con madera virgen sin tratar químicamente procedente de bosques sostenibles. Esto no sólo ayuda a mejorar su calidad y funcionalidad, sino que es necesario para mantener los valores en los que creemos y con los que intentamos luchar contra el cambio climático. Sin duda alguna, si queremos que un combustible tenga futuro, su proceso de producción debe ser respetuoso con el medio ambiente. Prueba del compromiso de futuro de Bioforestal son los 7 certificados de calidad y sostenibilidad que nos avalan y nos convierten en el fabricante español que ostenta el mayor número de ellos.

En los sacos de nuestros pellets podrás ver los sellos de calidad del producto: EnPlus A1, DinPlus y Galicia Calidade, pero no son los únicos. También contamos con importantes certificaciones de sostenibilidad  como el sello SBP, que analiza todos los pasos de la fabricación del pellet, desde el origen de la madera pasando por el proceso de producción y hasta la entrega al cliente. Este sello es muy exclusivo y, de hecho, somos la única productora de pellets de España que lo ha logrado.

También contamos con los certificados de cadena de custodia PEFC y FSC, que entre otras ventajas permite a las empresas etiquetar sus productos y que los consumidores puedan identificar y elegir productos que apuestan por un modelo de gestión forestal responsable. Por último pero no menos importante, el certificado de huella de carbono, que mide las emisiones generadas durante todo este proceso.

Bosques sostenibles: ¿qué aportan en la fabricación del pellet?

En la fabricación del pellet tan importante es fabricar el mejor producto posible cómo cuidar de la materia prima. Nuestra materia prima procede del medio natural, por lo que somos los primeros interesados en frenar el cambio climático, controlar las actividades humanas en la naturaleza y tomar medidas para incentivar un desarrollo sostenible de los bosques en España. 

Pero la reforestación en España no sólo es importante para la obtención de materia prima, también lo es para conseguir que el pellet sea considerado un combustible renovable con calificación prácticamente neutra en cuanto a emisiones de CO2. Esto significa que las emisiones de CO2 generadas por los pellets al quemarse y durante el proceso de fabricación, son iguales o inferiores al CO2 captado por la materia prima antes de ser convertida en pellet. 

En definitiva, para producir pellet y en general cualquier combustible renovable producido a partir de biomasa, es necesario cuidar de los bosques y plantar árboles minimizando el impacto natural y eligiendo zonas de plantación sostenible. Si uno de estos bosques se tala, debería ser replantado poco después para seguir generando recursos. Esto permite que el nuevo bosque, durante sus años de crecimiento, purifique incluso más cantidad de CO2 procedente de los pellets que se fabrican a partir de la madera talada previamente en dicho bosque.

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La importancia de los bosques cuidados y sostenibles

Los bosques son el pulmón de nuestro planeta,  siendo para el cambio climático las soluciones más evidentes. Cuantos más árboles mayor cantidad de CO2 se depura en la atmósfera, pero en la actualidad la deforestación crece en muchos países. Por ello es importante asegurar un modelo sostenible en industrias cuya materia prima sea la madera. Bosques bien cuidados y limpios, en donde la reforestación sea un requisito imprescindible. 

Es comúnmente conocido  que los árboles absorben el dióxido de carbono y producen el oxígeno que respiramos.  Pero no sólo eso, se estima que el 70% de los animales y plantas terrestres residen en los árboles o los usan como protección, y más del 25% de las personas del mundo dependen de los recursos forestales para su sustento. Sería una locura consumir toda esta materia prima sin reponerla, sin cuidarla y sin pensar en un modelo sostenible a la larga. 

Los bosques absorben alrededor del 40% de las emisiones de combustibles fósiles que emite el ser humano, motivo por el que seguirán siendo muy importantes, especialmente hasta que la sociedad no cambie completamente y utilice sólo biocombustibles y energías renovables en su día a día. Necesitamos bosques sostenibles que mitiguen el cambio climático en la medida de lo posible

Un bosque sostenible suele cumplir tres características. En primer lugar debe haber un interés económico que impulse su cuidado, la reforestación y evite el abandono de la tierra causando una degradación en el mismo. La explotación de estos bosques permite fijar población en el ámbito rural, lo que conlleva un mejor cuidado de dicho entorno. En tercer lugar, estos bosques deben cumplir una función ambiental: permitir a la naturaleza que se regenere y conserve recursos de forma indefinida, ayudando a mantener la biodiversidad y a reducir los gases de efecto invernadero.